“El Sueño Americano es un mito”: Mi Participación en el Foro Social Mundial de las Migraciones

“El Sueño Americano es un mito”
Mi Participación en el Foro Social Mundial de las Migraciones

Por Rufino Domínguez-Santos*

Acepté con humildad la invitación de la Secretaria Técnica del IV Foro Social Mundial de las Migraciones para hablar en la conferencia inaugural en Quito, Ecuador. Este país ubicado en el ombligo o la mitad del mundo, siempre ha sido un país que he admirado por la combativa lucha de mis hermanos y hermanas indígenas durante décadas para lograr el respeto que se merecen, encabezada por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE)

El 7 de Octubre, se instaló por primera vez el Tribunal Internacional de Conciencia de los Pueblos en Movimiento (TICPM), en la Pontificia Universidad Católica de Ecuador (PUCE), fui invitado por MIREDES Internacional desde hace más de un año para ser miembro como jurado del mismo, lo cual acepté con mucho honor al compartir el foro con personas de gran trayectoria procedentes de todos los continentes del mundo.

La ceremonia de inauguración fue muy emocionante ya que fue encabezada por un sacerdote indígena quien hizo las oraciones a los cuatro puntos cardinales de la Madre Tierra, pidiendo que los trabajos se desarrollaran con éxito.

Uno de los seis objetivos del TICPM es documentar, hacer visible, denunciar y juzgar a los Estados, gobiernos, empresas, instituciones, organizaciones y/o personas implicadas en las violaciones a la dignidad y los derechos de los migrantes, refugiados, desplazados y nuestras familias, cometidos en sus países de origen, tránsito, y de destino, en todo el mundo.

Varios de estos casos fueron dados a conocer por escrito como el presentado por la Coordinadora Nacional de Ecuatorianos en España, contra el Reino de ese país y más de 25 bancos sobre hipotecas de viviendas. Se habló de un fraude por préstamos personales de entre 10 y 30 mil Euros hechos a los bancos por parte de miles de personas que no los han recuperado.
Escuchamos el caso de la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), sobre las graves violaciones a los derechos humanos, el derecho a la vida y al territorio, y pérdida de cientos de mujeres, hombres, jóvenes, niños y niñas indígenas por desaparición forzada, masacres, ejecuciones arbitrarias. Miles de indígenas han sido forzados a desplazarse de sus territorios.
Camilo Pérez Bustillos habló sobre varias violaciones a los derechos de los migrantes, ocurridos en Norteamérica, como la masacre de los 72 migrantes en Tamaulipas, México en agosto del presente año.

De igual manera, la activista a favor de los derechos de los migrantes Elvira Arellano, se refirió al sufrimiento que ha tenido que enfrentar su hijo Saúl a quien le fueron negados sus derechos como ciudadano estadounidense porque su mamá no tenía papeles, al igual que ha ocurrido a miles de personas más.

Ante los innumerables casos y la falta de tiempo, no logramos hacer veredictos ni recomendaciones ante estos complejos problemas pero al principio de Noviembre participaremos en una sesión en la ciudad de México sobre estos y otros casos para cumplir con los objetivos.

El 8 de Octubre, junto a dos académicos, hice mi ponencia ante los representantes de las organizaciones de migrantes de todo el mundo titulada “Las graves violaciones a los derechos humanos de los migrantes y nuestras familias”, de cinco páginas, en donde hice 8 propuestas, proponiendo que en México se aprueben leyes en materia migratoria respetando los derechos humanos de los migrantes y sus familias que transitan por el país, seguir luchando por la reforma migratoria integral de toda nuestras familias en Estados Unidos y oponernos al programa de los trabajadores invitados, huéspedes, braceros etc.; crear una zona de libre circulación de personas en toda América Latina ya que compartimos problemas comunes, la misma cultura, así como el idioma castellano e idiomas indígenas, entre otras raíces culturales.

El 10 de Octubre, hubo un panel en Casa de la Cultura Ecuatoriana, titulado “Pueblos indígenas, migración y desplazamiento forzado”, en donde estuvieron presentes los máximos dirigentes de la CONAIE, Marion Santi, Delfín Tenesaca de ECUARUNARI, de Ecuador, así como América Martínez, de la Asamblea de Migrantes Indígenas de la ciudad de México, un joven filósofo wayú de Colombia y quien esto escribe. Los participantes hicimos una conexión del tema indígena y la migración forzada a las grandes ciudades así como a otros países. Yo denuncié la violencia sin fin que viven las comunidades y pueblos Triquis desde hace décadas y el estado de sitio en que está sometido el municipio autónomo de San Juan Copala, Oaxaca, México.

También participé en otro panel que abordó el impacto de la crisis mundial sobre el desplazamiento forzado, el asilo y el refugio, junto a otros líderes como Osman Diaria, de la Asociación de Malienses Expulsados de Mali, Africa y Sully Laborde Morales, de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento de Colombia. Los tres coincidimos en que la migración, desplazamiento o la busca de un refugio son expulsiones forzadas por los modelos económicos implementados en nuestros países y causadas por la violencia.

En mi intervención destaqué que el gobierno estadounidense no reconoce que en México hay una guerra en contra de los pueblos y comunidades indígenas, por lo tanto, es difícil lograr asilo para los indígenas triquis y otros, aunque ya se han estado logrando algunos. También me referí a la ignorancia de ese gobierno al negarse a reconocer la verdadera causa de la migración que es por su misma errada política económica. Frente a miles de personas dije que el “Sueño Americano” es un mito inventado por ellos porque resulta que son los únicos que patentaron el “sueño” y nadie más lo podemos tener. Todos los seres humanos tenemos sueños de estar siempre bien en todos los aspectos de la vida, trabajo, vivienda digna, educación, salud, justicia etc.
Al terminar mi presentación, Sully me habló al oído y me dijo: ¿Te diste cuenta de que el representante de la embajada de los Estados Unidos en Quito, salió molesto por lo que estabas diciendo de su gobierno? Le contesté que no lo conocía ni sabía que estaba presente pero le confié que me alegraba que yo lo hubiera expulsado ¡Con mis palabras!

El 11 de Octubre, se realizó la Asamblea de Movimientos Sociales, en el auditorio de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en donde se consultó sobre los puntos del documento llamado Declaración de Quito, cientos de personas participamos con nuestras propuestas, yo hice tres. De ellas, dos se incorporaron: la eliminación de los programas de trabajadores temporales, huéspedes o invitados porque es una forma de esclavitud legal y la firma y ratificación de todos los gobiernos del mundo de la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y sus Familias.

Recordando el otro lado de la historia de lo que pasó hace 518 años con los pueblos y comunidades indígenas, por la mañana del 12 de Octubre, fui invitado por Edwin Sánchez, Director del Colegio Interandino para hablar ante más de 100 estudiantes de secundaria lo que significa para mi ser indígena y lo que representa este día.
Dije a los jóvenes que en primer lugar el 12 de Octubre no es el “Día de la Raza” como se le conoce, menos de Cristóbal Colón, tampoco se trata del descubrimiento de América o el encuentro de dos mundos. La historia es, les dije, que millones de nuestros antepasados indígenas fueron masacrados por la fuerza o por enfermedades, nos impusieron una religión y cultura diferente. A pesar de todo, nuestra cultura, identidad e idiomas siguen resistiendo. Para mi esta experiencia fue muy bonita porque recordé muchas cosas de cuando yo iba a la secundaria y me reflejé en los jóvenes en su temor de hablar en público o el hacer una simple pregunta.

Para clausurar el IV Foro Social Mundial de la Migraciones, participé el 12 de Octubre en la Marcha Global de los Pueblos en Movimiento por la Autodeterminación de los Pueblos y la Construcción de los Estados Plurinacionales que partió del parque El Arbolito a la plaza Santo Domingo, encabezada por representaciones de la organización Vía Campesina de muchos países latinoamericanos. Miles de personas gritamos “somos migrantes sin fronteras” y “por la ciudadanía universal” entre tantas consignas de lucha y ahí mismo se leyó la Declaración de Quito, en cuya elaboración tomé parte.

*Director Ejecutivo del Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño (CBDIO) y Asesor del Frente Indígena de Organizaciones Binacionales (FIOB).

Deja un comentario