Carta Abierta al Presidente Felipe Calderón Hinojosa

5 de mayo del 2009

C. Presidente, Felipe Calderón Hinojosa:

PRESENTE

Los mexicanos radicados en los Estados Unidos de América y en otros países seguimos atentamente los acontecimientos relacionados a la propagación del virus de influenza AH1N1, el cual ha afectado de manera inusitada el bienestar de nuestra nación y de nuestro pueblo. Al igual que en 1985 y en otros momentos de nuestra historia reciente, nos entristece ver cómo nuestro México padece los estragos de una calamidad cuyos orígenes están fuera de nuestro control.

Por otra parte, nos complace enormemente recibir noticias en estos últimos días señalando una posible disminución en la propagación e impacto del virus. Confiamos plenamente en la capacidad de México para continuar trabajando solidariamente hasta resolver el problema de la epidemia.

Dentro de este contexto de sufrimiento y esperanza, nos preocupa de manera particular el trabajo que se hace o debe de hacerse con la población migrante para prevenir y tratar la propagación del virus.

Coincidimos plenamente con la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), la cual ha señalado que ante la alarma causada por el virus AH1N1 los gobiernos deben incluir en sus programas de prevención y atención a los grupos de migrantes, sin importar su estatus migratorio.

México, como primer país expulsor de migrantes en el mundo, tiene una obligación de desarrollar políticas de salud adecuadas para sus ciudadanos que emigran a Estados Unidos, Canadá y otros países, así como a sus familias y comunidades en territorio nacional.

La prometedora relación que se ha desarrollado con la nueva administración de Barack Obama debe incluir la colaboración bilateral para informar a los migrantes sobre el virus y brindarles la atención necesaria para prevenir y atender, en caso de infección. De manera más general, la actual epidemia nos recuerda de nuevo la necesidad de hacer llegar a los mexicanos en territorio estadounidense servicios y atención en materia de salud, puesto que millones de ellos (con y sin documentos) no cuentan con seguro médico alguno, quedando expuestos a los riesgos que esto implica.

Asimismo, consideramos que México debe de aprovechar la existencia de miles de organizaciones de migrantes en Estados Unidos para llegar de manera más directa y constante a las comunidades mexicanas al norte del Río Bravo con información y servicios de salud. La relación bilateral no es -ni nunca se ha limitado- sólo a la relación entre los dos gobiernos nacionales.

México también es un país receptor y de tránsito. Quienes llegan a nuestro país merecen un trato igual al de nuestros ciudadanos, tal y como señala la OIM. Por encima de todo, los migrantes del mundo son seres humanos y no deben ser excluidos de los programas de salud, mucho menos en casos de epidemia como la que estamos viviendo.

En consecuencia, pedimos que se lleve a cabo una urgente campaña de comunicación para informar a los migrantes de otras naciones que se encuentran en México, particularmente a los que se dirigen sin documentos a Estados Unidos, cómo prevenir la influenza, y sobre todo, para que recurran a hospitales y clínicas públicas de tener algunos de sus síntomas, sin temor a que se les pidan documentos o a ser repatriados. Proteger y atender a esta población altamente vulnerable es una exigencia humanitaria, y a la vez, una responsabilidad pública a fin de fortalecer la protección de los mexicanos en territorio nacional, y las relaciones internacionales de México. Es igualmente urgente cuidar la salud de los migrantes detenidos en estaciones migratorias.

Los mexicanos en el exterior reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo mexicano y las autoridades que actúan de manera responsable para enfrentar esta epidemia y reactivar el desarrollo del país.

Atentamente:

Jesús Martinez, Ph.D., investigador, Fresno, California (responsable de la carta)
Email: jesus@jesusmartinez.org
Lista de personas que suscriben esta carta abierta
• Dra. Xóchitl Bada, Profesora, Chicago, Illinois.
• Mtro. Gonzalo Badillo Moreno, Ciudad de México.
• Ma. Esther Barber, Presidenta, Asociación Cívica Mexicana de Indiana, Indianapolis, Indiana.
• Dra. Alejandra Castañeda, Antropóloga, Utah.
• Rufino Domínguez, Director Ejecutivo, Centro Binacional para el Desarrollo Indígena Oaxaqueño (CBDIO), Inc.
• Mtra. Nayamín Martínez Cossío, Investigadora/Promotora de Salud para Migrantes, Fresno, California.
• Mtra. Antonieta Mercado, Candidata al Doctorado, Universidad de California en San Diego, San Diego, CA.
• Diana Montaño, M.A., Estudiante de Doctorado, Universidad de Arizona, Tucson, AZ.
• Ing. Luis M. Pelayo, Presidente, Concilio Hispano, Chicago, IL.
• Florencio I. Zaragoza, Presidente, Fundación México, Tucson, AZ.
• Dra. Leticia Calderón Chelius, Profesora/Investigadora, Instituto Mora, México, DF.
• Embajador Leonardo Ffrench, ex Cónsul General en Denver, CO, y Chicago, IL, Cuernavaca, Mor.
• Dr. Adolfo Laborde, investigador de asuntos migratorios y periodista, México, DF.
• Carlos Olamendi, Puebla.
• Dr. Cirenio Rodíguez, Profesor, Woodland, California.
• Mtro. Primitivo Rodríguez Oceguera, Consultor en Asuntos Migratorios, México, DF.
• Dr. Juan Manuel Sandoval, Coordinador del Seminario Permanente de Estudios Chicanos y de Fronteras, INAH, México, DF.

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